martes, 13 de septiembre de 2016

Frases de El Principito

¡Hola! Hace casi dos semanas que ha llegado septiembre, el verano se termina y comienzan las clases. Toca volver a la rutina. Hoy os traigo, pues, uno de mis libros favoritos: El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Desde hace unos años he adoptado la costumbre de leerlo cuando termina el verano y viene bien para volver a sentirnos niños y aprender de nosotros mismos. Es fascinante viajar con el principito al planeta del rey, al del vanidoso, al del bebedor, al del hombre de negocios, al del farolero y el farol, al del geógrafo y a la misma Tierra. Huelga decir que recomiendo este libro a todo el mundo, lo haya leído o no, ya que tiene infinidad de matices por descubrir, así como grandes frases como éstas:






Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.)

martes, 2 de agosto de 2016

Las brujas, Roald Dahl

¿Qué pasaría si de repente os dijera que las brujas existen? Sí, sí. Como lo oís. Pero no hablo de las brujas de las películas y los cuentos que llevan sombrero y escoba. ¡Por favor! ¡Hablo de las brujas de verdad, que son muy diferentes!


Las brujas de verdad llevan guantes. SIEMPRE. Incluso en verano. El caso es que no tienen uñas, sino unas afiladas garras que ocultan poniéndose guantes. Otra cosa que tenéis que tener en cuenta es que son calvas. Como no tienen ni un solo pelo se ponen peluca todo el día, lo que les provoca muchísimos picores. También tienen los agujeros de la nariz extremadamente grandes para oler mejor a los niños que quieren hacer desaparecer. Además no tienen dedos en sus cuadrados pies y sufren muchísimo cuando se tienen que poner zapatos de tacón para esconderlos. Su saliva es azul, así que no necesitan tinta para escribir. Por último miran de una forma diferente..., con fuego y con hielo. Y el punto negro de sus ojos cambia de color. 


Es posible que si veis a una mujer (porque estas brujas siempre se disfrazan de mujer) con estos rasgos que os acabo de explicar no sea una bruja. Pero mejor mantenerse alejado... Sobre todo si eres un niño.

Sinopsis

Un niño inglés de 7 años sufre un accidente cuando iba a visitar a su abuela a Noruega con sus padres. Éstos mueren pero el niño vive y es su abuela, una experta en brujas, quien tendrá que cuidarlo. Cada noche le cuenta más sobre ellas suscitando en el joven una gran curiosidad y un poco de miedo. Los caprichos del destino llevarán a la pareja de vuelta a Inglaterra, donde se alojarán en el mismo hotel que la Asociación de Brujas de Inglaterra. Allí tendrá lugar la convención anual en que todas las brujas del país se reúnen con La Gran Bruja del Mundo Entero. Están urdiendo un malvado plan para acabar con todos los niños ingleses y sólo nuestro protagonista, con los sabios consejos de su abuela, puede detenerlas. ¿Lo conseguirá?


viernes, 15 de julio de 2016

Y seguimos tropezando con la misma piedra

Cicerón
Hola a todos. Después de tanto tiempo vuelvo con la sección de la Frase del mes, que a este paso va a ser la Frase del trimestre... Pero bueno, aquí estoy. En esta ocasión traigo una serie de frases relacionadas con los errores del ser humano, que no son pocos. Y es que somos capaces de lo mejor y de lo peor, como hemos podido ver últimamente. Algunas de estas frases están dichas hace siglos y poco hemos cambiado desde entonces. Involucionamos. Pero es mucho más fácil construir que destruir ¿verdad?

"Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error" 
Cicerón

"El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo" 
Gabriel Garcia Marquez

"El patriotismo en el campo de batalla consiste en conseguir que otro desgraciado muera por su país antes de que consiga que tu mueras por el tuyo" 
San Jerónimo
George S. Patton

"Todo rico o es un ladrón o heredero de un ladrón"
San Jerónimo

"El cobarde muere muchas veces. El valiente solo una" 
William Shakespeare

"La persona que no está en paz consigo misma, será una persona en guerra con todo el mundo" 

Mahatma Gandhi 

"Es muy fácil romper y destruir. Los héroes son aquéllos que hacen la paz y construyen" 

Nelson Mandela 

"Hace falta un sol doble para alumbrar el fondo de la estupidez humana" 
Jean-Paul Sartre

"Contra la estupidez hasta los dioses luchan en vano"
 
Goethe 




jueves, 23 de junio de 2016

Scream Queens


Título original: Scream Queens
País: Estados Unidos
Creador: Ryan Murphy
Productores: Robert M. Williams Jr. y Barry Berg
Cadena original: FOX
Reparto: Emma Roberts, Skyler Samuels, Lea Michele, Glen Powell, Diego Boneta, Abigail Breslin, Keke Palmer, Oliver Hudson, Nasim Pedrad, Billie Lourd, Jamie Lee Curtis, Ariana Grande, Nick Jonas, Niecy Nash, entre otros.
Idioma: Inglés, con subtítulos en español.
Género: Terror, Comedia, Slasher
Temporadas: 1 (13 episodios).
Duración: 42-44 minutos.


¡Hola a todo el mundo! Ya sé que ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada pero aquí os traigo, por fin, la reseña de esta serie que tanto me ha gustado. Espero que la disfrutéis.


Sinopsis

En la fraternidad Kappa Kappa Tau (sí, como la marca de ropa), en la Universidad de Wallace, Estados Unidos, se dieron extraños sucesos hace veinte años. En una fiesta una chica murió tras dar a luz. Todo lo que envuelve al paradero del bebé es un misterio.

En 2015, la fraternidad está liderada por Chanel Oberlin (Emma Roberts) y sus compañeras las Chanels 2, 3 y 5. A la 4 le dio meningitis. Éstas llevan la hermandad de una forma superficial y son crueles con las nuevas aspirantes, a las que humillan. Estos actos les granjearán poderosos enemigos como la Decana Munsch (Jamie Lee Curtis) o las nuevas estudiantes Grace y Zayday que no están de acuerdo con su forma de llevar la casa. Mientras tanto, un asesino vestido de Diablo Rojo anda por el campus matando a gente relacionada con Kappa. Tendrán que descubrir quién es para poder detener los asesinatos. Pero el problema es que todos tienen sus motivos. Por lo que puede ser cualquiera...

El reparto (dadle amor a este pie de página)

sábado, 7 de mayo de 2016

Dos lápices, un relato LXII FINAL

¡Buenos días! Hoy es el último sábado que vais a leer una parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Ha sido una gran experiencia poder escribir un relato con dos lápices y que la gente la pudiera leer. Espero que pronto volvamos a colaborar y que vosotros sigáis leyéndonos. ¡Ahora disfrutad de esta parte superlarga!


En lo alto de la torre olía a muerte... Perfume de flor de cuchillo. James jadeaba, agotado después de haber cosido a puñaladas a la causante de todo esto. Ahora apoyaba sobre sí a Evelyn y a Helena. Helena no podía moverse... Y Evelyn se tapaba el vientre con la chaqueta para no perder tanta sangre. Mientras tanto, el monstruo los observaba, perverso, mientras se limpiaba con la garra su boca llena de vísceras y sangre... Evelyn lo miró y comprobó que lo que tendría que ser una llamita era una llamarada de oscuridad sobre su cabeza. Aquel ser era pura maldad. Y estaba a punto de atacar cuando de repente, exclamó:

- ¿Podéis olerla? Esa deliciosa fragancia mezcla de miedo y de muerte... Ahora mismo vuestro amigo y esa vieja ridícula han servido como sacrificio. En cuanto os sacrifique a vosotros podré salir de mi cautiverio y arrasar todo el universo conocido... ¡Empezando por vuestro mundo! Jajajajajajajaja. Empecemos por vuestra amiga lisiada...

En ese momento extendió su garra y una corriente de aire atraía a Helena hacia él. James, desesperado, hacía todo lo posible por agarrarla. Pero estaba demasiado débil... Y el monstruo demasiado fuerte. No pudo mirar cómo el monstruo le partía el cuello. "Una menos..." exclamó. "¿Quién va ahora?" Entonces, James, fuera de sí sacó fuerzas de flaqueza y se abalanzó contra el monstruo sin otra ayuda que sus puños... Como era de esperar, de un solo golpe, el monstruo lo apartó hacia la entrada de la sala.

- Me diviertes, muchacho. Jajajajaja... Tú serás el último... Primero me ocuparé de la chica.- Ahora la hablaba a ella.- Te has resistido un poco pero así serás más suculenta... 
- Nooooo... - suspiró la joven, cansada de todo. Tocaba con sus dedos el cuchillo de su madre...

Pero justo cuando el monstruo la iba a coger con su zarpa dispuesto a devorarla, Evelyn empuñó el cuchillo y se lo clavó en la garganta con toda la fuerza que su rabia le dio. El monstruo incapaz de hablar, pero con un dolor inmenso lanzó a Evelyn junto a su amigo y se tapó la garganta con sus garras, que se mancharon de sangre negra. Pero esto todavía no había terminado... La bestia, llena de ira se abalanzó sobre sus presas dispuesto a descuartizarlas. Era el fin. Cerraron los ojos y se abrazaron.

domingo, 1 de mayo de 2016

Dos lápices, un relato LX

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz domingo!


Los chicos, guiados por Grace dieron una vuelta alrededor del castillo hasta que llegaron a la parte trasera. No había nada. Ya sospechaban que todo podía ser una trampa, cuando el espectro presionó una de las piedras de la gigantesca pared y, al instante, una especie de grieta se abrió en ella.

-Ya podéis pasar. Subid las escalerasssss hasssssta el último pissssso. Allí encontraréisssss a vuessssstra amiga...
- ¿Por qué nos ayudas, Grace? Nos habías traicionado... ¿Qué ganas con todo esto? - preguntó James.
- Que él esté orgulloso de mí... - dijo mientras miraba hacia la nada -. Ahora debéis iros. No perdáis más tiempo conmigo. ¡Corred!
- ¡Sí! - dijeron los tres al unísono.

Subieron escaleras. Escaleras que no terminaban. Iluminadas por una fila ascendente de teas que emitían una luz violácea. Se estaban agotando pero debían seguir. No podían permitirse llegar tarde. Helena tenía el presentimiento de que Evelyn estaba en serio peligro. Finalmente, se acabaron las escaleras. Ante ellos se alzaba un gran portón con pomos de cráneos. No se lo pensaron un segundo: abrieron la puerta.

Se encontraron a Madre abriéndole el pecho a Evelyn con su cuchillo. Empezaba a salir un pequeño reguero de sangre. Horrorizados, no pudieron fijarse en el terrible monstruo que aprovechó el momento para abalanzarse contra ellos...

sábado, 23 de abril de 2016

Dos lápices, un relato LVIII

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


- ¿Sacrificarla?- preguntó Madre.
- Desde luego... Sacrifícala y dame su energía para que poco a poco vaya recuperando el poder que un día tuve.
- Descuida, señor. Así se hará.
- Sí... Pero con una persona que haga el ritual es suficiente... - dijo con una mirada de perversión. En ese momento destripó a uno de los hombres de Madre con una velocidad pasmosa al tiempo que lo devoraba-. ¡TENGO HAMBRE! Necesito un tentempié. Todos vosotros, mis queridos acólitos, vais a tener el honor de formar parte de mi cuerpo. El cuerpo de vuestro dios... Jajajajajajajaja.

Los compañeros de Madre gritaban de puro horror mientras aquél demoníaco ser los agarraba y se disponía a devorarlos. Pronto ya no quedaron gritos. Sólo el miedo de Evelyn y su Madre. Y el hambre insaciable del monstruo.
- ¡Adelante! Comienza el ritual o correrás la misma suerte que tus compañeros. ¿O es que acaso tu faceta de madre te lo impide?
- No, señor. Nada me ata ya a esta traidora.
- ¡Madre! - exclamó Evelyn.
- Entonces hazlo. Recuerda que hay más niños y no tenemos tiempo que perder.
Madre sacó un cuchillo de un bolsillo de su manto y se dispuso a acercarse a su hija, que estaba atada.

...

Los chicos seguían sin saber cómo entrar en el castillo. No veían ninguna puerta. Ningún tipo de acceso... Estaban desesperados cuando de repente una voz familiar salió a su encuentro:
- Puedo ayudarosssss... Me necesitáisssss.
- ¡Tú! - exclamaron los tres jóvenes al unísono.

sábado, 16 de abril de 2016

Dos lápices, un relato LVI

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


En un cajón de la mesilla de noche del cuarto de los padres de Evelyn encontraron un collar de perlas con inscripciones.
- ¿Creéis que servirá?
- No lo sé pero no tenemos tiempo para averiguarlo. ¡Vamos!

Rápidamente volvieron a la base y Leichter les dio instrucciones de abrir el círculo. Para ello, liberó a Gunther, pues era el único que podía hacerlo. James quiso protestar pero era consciente de que lo necesitaban. Así pues prepararon a todos los agentes que pudieran combatir para que fueran al rescate de Evelyn. Sin embargo, no todo sale como se planea en un principio. Cuando Gunther conjuró el portal no se proyectó como lo hizo el de Madre.
- Me temo que no puedo hacerlo tan bien como Madre, a pesar de tener su collar. El portal es demasiado inestable y no va a dejar pasar a tanta gente. Calculo que sólo unos pocos podremos pasar. Tres o cuatro. Cinco como mucho.

Se decidió que fueran los agentes más experimentados pero antes de que se prepararan para entrar, Helena y James, decididos a ir a salvar a su amiga saltaron al portal. Todos se quedaron atónitos. Gunther tardó un poco menos que el resto en reaccionar y saltó al portal cerrándolo con él.

El grito de Leichter se oyó por todo el recinto. Pero cuando se hubo calmado sonrió y dijo para sí: "Han ido los mejores".

El portal materializó a los tres chicos en un panorama de lo más desolador. Un bosque de columnas rocosas. Miraron a su alrededor y a lo lejos vieron un enorme castillo en ruinas, iluminado con una luz violáceo. Por una extraña razón supieron que ese era su destino así que se encaminaron hacia allí.

sábado, 19 de marzo de 2016

Dos lápices, un relato LIV

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


Efectivamente. Podía. Pero todo el mundo merecía que le pusieran la otra mejilla. Que le dieran una segunda oportunidad. O al menos así lo pensó Leichter. Además él era el que más conocía del enemigo y su ayuda podría ser de gran utilidad. Lo mantendrían vigilado y ya está. Pero lo importante es que ya tenían el libro.

Efectivamente. Era. El círculo que habían trazado los oscuros. Las mismas runas, los mismos símbolos. Estaba todo. Y a modo de pie de página se podía leer la oración que formularon para abrirlo. Gunther la reconoció. Sin embargo, hacían falta ciertas condiciones para conjurarlo. Condiciones que a priori no cumplían. Pero tendría que tener alguna solución ¿no?

Efectivamente. La tenía. Los círculos que describia el libro eran llamados giroportales y parecían tener una especie de conexión. Cada mundo paralelo tenía su propio giroportal y sólo podía comunicarse con uno de otro mundo. Nunca con más. Eso significaba que la Tierra sólo podía comunicarse con la dimensión de los oscuros. Para ello, el libro decía claramente que era necesario utilizar un objeto de la persona que había conjurado el  portal original. ese objeto hacía de vínculo entre los dos mundos. Y por suerte, tenían ese objeto: en la casa de Evelyn tenía que haber algo de su madre que pudieran utilizar.

Y efectivamente. Lo había. 

sábado, 12 de marzo de 2016

Dos lápices, un relato LII

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


Gunther estaba encerrado en la sala de castigo del colegio. Qué apropiado... Estaba pensando en sus cosas cuando, de repente, sonó el ruido de la llave abriendo la puerta y entró Helena. Sabía que Gunther no se mostraba con ella como con el resto. Que tenían una relación especial. No quería traicionar esa relación pero necesitaba utilizarla para saber dónde podía estar Evelyn. Sin embargo, no logró sacar nada en claro:

- Lo siento... Pero no puedo... -  le dijo.
- Tú mismo. Pero que sepas que eres igual de importante aquí que el resto. Evelyn te necesita, y yo también.
Se dirigía hacia la puerta cuando la voz de Gunther la detuvo.
- De acuerdo. Te diré lo que sé. Que no es mucho... Al parecer, para poder teletransportarse, trazaron un círculo mágico. Y yo vi ese círculo en un libro de la biblioteca hace años...
Gunther adoraba leer y se pasaba horas en la biblioteca leyendo todo lo que podía tener algo que ver con el ocultismo y los poderes mágicos. Parecía que había nacido para ser agente.
- ¡Pero eso es perfecto! ¿Sabrías decirnos cómo es el libro para que podamos ir a buscarlo?
- No... No quiero que vayan ellos. Quiero que vayamos nosotros. Tú y yo solos. Es lo único que te pido.
Helena dudaba pero no le quedaba otro remedio si querían encontrar a Evelyn. Además estar con Gunther no la incomodaba. Aprovechando el cambio de guardia salieron de la sala de castigo y descendieron las escaleras hasta llegar a la puerta de la biblioteca. ¿Quién les iba a decir que dentro de esa sala se encontraba su única esperanza de salvar a su amiga? Sin pensar en ello un segundo más, abrieron la puerta.

viernes, 11 de marzo de 2016

El bosque de los suicidios


Título: En la casa
Título original: The Forest
País: Estados Unidos
Director: Jason Zada
Guión: Nick Antosca, Sarah Cornwell, David S. Goyer, Ben Ketai
Productora: Gramercy Pictures / Lava Bear Films
Reparto: Natalie DormerTaylor KinneyYukiyoshi OzawaEoin MackenRina TakasakiKikuo IchikawaNoriko SakuraYûho YamashitaStephanie VogtJames Owen,Nadja MazalicaTerry Diab
Género: Terror, Thriller
Música: Bear McCreary
Duración: 93 min.
Calificación: No recomendada a menores de 16 años




Sinopsis

Convencida de que su hermana gemela aún está viva, Sara (Natalie Dormer) cruza el océano en su busca. La joven ha desaparecido misteriosamente en el legendario bosque Aokigahara, situado en la falda del Monte Fuji en Japón, un lugar en el que existen extrañas creencias ya que la gente suele acudir allí para suicidarse.

A pesar de las advertencias de todo el mundo para que no entre en el bosque, Sara acaba adentrándose en este lugar mágico y misterioso, decidida a descubrir la verdad sobre lo sucedido y cuál fue el destino de su hermana, con la que Sara tiene un lazo emocional muy profundo. Al hacerlo se enfrentará a las almas atormentadas de aquellos que han muerto en este lugar y que asedian a todo aquel que deambule por el bosque.


miércoles, 9 de marzo de 2016

Humanismo machadiano

¡Buenas! Sé que hace meses que no cambio la frase del mes y que tengo la sección bastante olvidada, pero aquí traigo una serie de frases maravillosas de Antonio Machado.

"Donde haya un hombre, nos dice el Cristo, ahí esta la humanidad entera." (de un discurso Sobre literatura rusa, de 1922)
"Por mucho que valga un hombre, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre." (Juan de Mairena)
"El que no habla a un hombre, no habla al hombre; el que no habla al hombre no habla a nadie." (Juan de Mairena)
"Pureza, bien; pero no demasiada, porque somos esencialmente impuros." (Juan de Mairena)
"Poca cosa es el hombre y, sin embargo, mirad vosotros si encontráis algo que sea más que el hombre, algo sobre todo, que aspire como el hombre a ser más de lo que es." (Juan de Mairena)
"Para nosotros, difundir y defender la cultura son una misma cosa: aumentar en el mundo el humano tesoro de conciencia vigilante." (Juan de Mairena)

domingo, 6 de marzo de 2016

Los hombres no lloran

Los niños jugaban en el pueblo. Chillidos e insultos detrás del esférico. Faltas, sobras, maratones, moratones y heridas en polvo. Y pobres rodillas... Acariciaban el suelo, y a cambio recibían el beso de las piedras, incapaces de corresponderles. Que ya no sienten.

Pero él no jugaba. Él sólo se quedaba mirando. No le gustaba el juego pero se quedaba mirando. ¿Qué le iba a hacer si a los demás niños les gustaba jugar donde a él le gustaba mirar? Siempre llegaba antes para coger sitio. El vetusto corpiño de un vetusto sauce era su asiento. Se pasaba vidas observando el horizonte con su cómplice, hieráticos los dos. Hasta que se ponía el sol.  Duermevela de colores que teñía de fuego las níveas canas de las adultas montañas. Las danzantes sombras de los niños se fusionaban y dejaban paso a la quietud. Seguían jugando. Pero él miraba. Miraban y veían, uno con sus lágrimas caducas, el otro con sus hojas cristalinas, llorones los dos. Cortina de melancolía. Los niños camuflaron su envidia escupiéndole su glauca bilis. "¡Nenaza!" le decían. "Los hombres no lloran" sentenciaban. Huyó a su casa, hecho agua; estaba perdido.

Su madre preparaba la cena. "Los hombres no lloran". Su padre y su hermano volvían de faenar. "Los hombres no lloran". Su abuelo, pedernal de posguerra, lo miró con desprecio. "¡Los hombres no lloran!" Su puño de hierro en su carita.

Pasaron varios otoños. El sauce lloraba solo. Pero lloraba al menos. Y un día volvió. Gracias, nostalgia. Dudó, pero al final se sentó bajo el árbol. Ya no había niños jugando, sino un escandaloso silencio. Como venía siendo costumbre esperó hasta que volvió la ya olvidada puesta de sol. Las doradas lágrimas del sauce comenzaron a caer, pero él no podía. Sus ojos estaban secos. Secos de decepción. Ya no... Ya era mayor para chiquilladas... De repente, unas palabras columpiadas por el aire encontraron su mirada: "Eres demasiado joven para decepcionarte". Las piedras lloraban de impotencia. Incluso el cielo lloraba, misericorde. Y él lloró hasta que se volvió todo agua.


sábado, 5 de marzo de 2016

Dos lápices, un relato L

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. ¡Ya es la número 50! Nadie pensaba que esto fuera a durar tanto... Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


Grace miraba el horizonte apoyada sobre el alféizar de la ventana. Gris, como ella. Ella era consciente que estaba contribuyendo a que algo horrible ocurriera, pero ¿por qué no podía ser egoísta por una vez en su vida? Permitidme que os cuente su historia para que podáis comprenderla un poco mejor...

Durante eones, la familia de Grace había recibido la tarea de mantener el equilibrio entre la oscuridad y la luz. Esta "raza", a cambio recibía la inmortalidad. Los antepasados de Grace hicieron una gran labor pero pagaron el precio más alto. A medida que a cada elegido le iba llegando su hora de pasar el testigo al siguiente, su cuerpo se iba descomponiendo y desintegrando. Seguían siendo inmortales pero, al dejar de ser elegidos, su cuerpo recibía todos los años que había vivido sin envejecer de golpe. Sólo quedaba de ellos su espíritu, la manifestación no corpórea. Condenados a vagar por toda la eternidad en los lugares más indeseados y olvidados de la creación.

Grace siempre creyó que era una desgracia formar parte de su familia. Nacer con el destino escrito y no poder hacer nada. Pero hay más... Durante sus innumerables juventudes Grace conoció a innumerables generaciones de humanos y también lo conoció a él. Las vio morir a todas y lo vio morir a él. Sin siquiera tener el consuelo de reunirse algún día con él. Oswald.

Hacía tiempo que ya no era elegida. Hacía tiempo que nadie lo era porque Grace se negó a tener descendencia. No quería condenar a nadie más a sufrir lo que ella había sufrido. Sólo le quedaba una cosa por hacer. Madre le había prometido que si la ayudaba a triunfar, la magia negra la ayudaría a encontrar su ansiado descanso eterno. Sin embrago,  a medida que pasaba el tiempo se iba dando cuenta de que era imposible. De que la estaba engañando como engañó a Gunther. Después de todo, si no se puede resuciatar a los muertos ¿cómo se van a poder matar a los inmortales? Su único consuelo, pues, era ver destruido y reducido a polvo ese mundo que en otro tiempo había tenido la obligación de proteger.

Cerró la ventana. La llamaban. Era la hora.

sábado, 27 de febrero de 2016

Dos lápices, un relato XLVIII

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


- Tenemos muchas cosas que hacer y no demasiado tiempo. Todo debe estar listo para el ritual de medianoche. Sí... Los malditos cuentos de los Hermanos Grimm han hecho que esto resulte predecible... - continuó Madre de forma sarcástica.
- Ssssssí... Cuanto antessss acabemossss con todo essssto antessss podrássss cumplir tu parte del trato... - respondió Grace con una mezcla de advertencia y reproche.
- Tranquila. No lo he olvidado. Hermanos y hermanas, conjuremos el círculo teletransportador. Volvemos a casa.

En este punto uno de los hombres de la sala cogió a Evelyn y la amarró entre sus brazos. Fue muy fácil... Ni siquiera pudo resistirse. Estaba demasiado abrumada por todo lo que había pasado. Mientras tanto, Madre, las otras dos mujeres y el otro hombre, se pusieron en círculo y empezaron a rezar en una lengua ininteligible. El círculo a sus pies empezó a dibujarse y a brillar misteriosamente.


...


James, apurado, corría "escaleras" arriba sorteando los innumerables obstáculos y desprendimientos que se encontró. Sin embargo, no vio una roca que se desprendió sobre él... Pero alguien lo empujó justo a tiempo para salvarse. Era Helena.
- ¿Pensabas que te iba a dejar hacerte el héroe tú solito? ¡Vamos!
James sonrió y la siguió.

...

Gunther contemplaba el triunfo de Madre con una mezcla de regocijo y remordimiento. Regocijo porque si ella triunfaba volvería a ver a Saúl. Remordimiento porque no sabía si quería hacerlo a ese precio. Sin embargo, cuál fue su sorpresa al preguntarle a Madre sobre su trato:
- ¿Qué trato? No recuerdo haberte prometido nada... Traicionaste a tu amiga por amor al arte. Y te lo agradezco, pero confórmate con eso - dijo entre carcajadas.
Gunther, enfurecido se abalanzó sobre ella pero el hombre que no llevaba a Evelyn lo rechazó de una patada en el estómago. Gunther rompió a llorar.
- No te ensañes con él. No merece la pena. Vámonos - se giró hacia Grace que miraba a Gunther con duda - Vamos, querida.
Todos se acercaron al círculo, que estaba iluminado por una intensa luz violeta. El brillo se intensificó aún más y después desaparecieron.

sábado, 13 de febrero de 2016

Dos lápices, un relato XLVI

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!



El señor Leichter apareció con una brigada de hombres todos vestidos con buzo y equipados con un lanzallamas. Apartaron a la gente que había salido y procedieron a achicharrar a las larvas y bichejos que infestaban la calle. Los que se estaban hospedando en la ropa y la piel del resto, viendo cuál era el destino de sus hermanas se desprendieron de ellas y se fueron entre chillidos. A continuación dirigieron el calor hacia la gigantesca bestia, la cual viendo el peligro huyó en seguida por el subsuelo. Parecía ser que el enemigo les había dado una tregua... Pero que se lo dijeran a Evelyn.

... 


Cuando ya creía que era suficiente, Evelyn se llevó otra sorpresa.
- Hija mía, no sabes lo difícil que ha sido reunir a tres familias de la oscuridad en una misma sala. Es un momento clave en la historia de nuestra raza... Pero he de admitir que no podría haberlo conseguido sin la inestimable ayuda de dos individuos a los que conoces muy bien.

Al instante apareció, para su decepción, Gunther. 
- Gracias a este chico despechado te tengo a mi merced, sí... Pero sin la inestimable colaboración de alguien más, nunca habríamos conseguido reunirnos. Los agentes de la luz hicieron todo lo posible por entorpecernos, pero no contaban con que tenían un traidor entre sus filas. O traidora en este caso...

De todos los recovecos de las sala comenzaron a oírse sonidos sibilantes. "Eses" en susurros. A Evelyn le era demasiado familiar pero no quería creerlo. La temperatura de la sala bajó diez grados y ante sus ojos se materializó ella. Grace.

sábado, 6 de febrero de 2016

Dos lápices, un relato XLIV

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Es un poco más larga de lo normal pero no creo que importe. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!



La joven estuvo golpeando la puerta y gritando durante unos cuantos minutos sin obtener ningún resultado. Sólo oía risas y susurros. Sabía que alguien estaba ahí con ella pero se negaba a admitirlo. Tenía demasiado miedo y estaba sola. 

...

James y Helena habían conseguido evacuar el edificio y ayudaron a Leichter y al resto de responsables a salir. Estaban preocupados por Evelyn y Gunther... Eran los únicos que no habían conseguido salir. Pero poco tiempo tuvieron para preocuparse porque la enorme bestia que había atacado las instalaciones emergió de las profundidades del cielo, desprendiéndose de los insectos y pestilencias que la formaban. La histeria se desató: los bichos se aferraban a ellos que hacían todo lo posible para sacudírselos de encima. Daba igual cuantos pisaran; salían muchos más. Del fondo de la garganta de la bestia surgió un grito gutural y terrorífico.


...

Evelyn no podía más. Estaba harta de tener miedo, de ser tan frágil y de tener que depender siempre de alguien. Tenía que dejar de esconder la cabeza. Era muy probable que el resto estuvieran en problemas y necesitaran su ayuda. Decidió hacer frente a sus miedos y gritó:
- ¡¿Quién anda ahí?! ¡Muéstrate!
Se oyeron aplausos.
- Vaaaaaaya vaaaaya, hija no estaba tan orgullosa de ti desde que decidiste dejar de dormir con la luz encendida.
Era su madre, por supuesto. La llama de su cabeza era absolutamente negra. Evelyn iba a hablar pero ella la interrumpió.
- Antes de que hables, mi niña, tengo que darte unas cuantas sorpresas. Hoy estamos de celebración. ¿Y qué mejor forma de celebrar que junto a la familia?
De las cuatro esquinas de la sala desnuda aparecieron dos hombres y dos mujeres vestidos completamente de negro. Tenían todos algo muy en común con su madre. Algo que aterrorizó a la chica: cuatro sepulcrales y oscuras llamas sobre sus cabezas que se balanceaban, tétricas.

sábado, 30 de enero de 2016

Dos lápices, un relato XLII

¡Buenos días! ¡Por fin estamos de vuelta después del parón de Navidades y exámenes! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!



Estaban dándole vueltas al asunto mientras cenaban cuando de repente sintieron un temblor que sacudió todo el edificio. Todo pasó muy deprisa. Un ruido blanco. Parálisis. Miedo. Fragilidad. Y se acabó... Pero hubo que esperar unos segundos a que todos recuperaran la compostura. De repente, Gunther entró angustiado y al borde del llanto. Estaba temblando. Sus compañeros, Evelyn la primera, fueron a socorrerlo y preguntarle qué es lo que había pasado. Gunther se sobrepuso y contestó:

- ¡Es terrible! ¡Están aquí! ¡Están aquí! ¡Tu madre, Evelyn! ¡Viene a por ti! A por todos nosotros... - los ojos se le salían de las órbitas. El pánico volvió al comedor y todos los presentes empezaron a gritar y a correr llenos de histeria. La avalancha de personas que se disponían a descender a los pisos subterráneos para refugiarse hizo que el grupo se separara. Evelyn, separada de sus compañeros, se quedó con Gunther...
...

Madre dio la señal. La tierra volvió a temblar bajo el peso de la bestia. Millares de cucarachas y gusanos formaban ese cuerpo informe, putrefacto y colosal. Desde luego, Madre no se había contenido esta vez: iba a atacar con todo lo que tenía. El monstruo era Terror.