sábado, 12 de diciembre de 2015

Dos lápices, un relato XXXVIII

¡Buenos días! ¡Hoy sí que sí! Os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


Evelyn y James tardaron unos cuantos días en adaptarse a su nueva situación y en recuperarse de todo lo que habían pasado. Cuando parecía que se encontraban restablecidos, Grace los llevó a una sala a la que se llegaba por una de las puertas de la biblioteca. Se trataba de un despacho que pertenecía a otra persona a la que ellos conocían: el señor Leichter. Cuando los vio no se mostró demasiado efusivo en su saludo, quizá porque ya estaba al tanto de su llegada y de lo que les había pasado. Sin embargo, les pidió que le contaran otra vez su historia y cuando terminaron les dijo:

- Me alegra que todo haya pasado... Lo más importante es que hemos desenmascarado al enemigo... Bueno eso... Y que estáis bien - dijo sonriendo.- Evelyn, no se lo tengas en cuenta a Gunther. Él y Saúl estaban muy unidos y está muy dolido. Deja que se le pase. Nosotros tenemos asuntos más importantes que atender. Sí, es verdad que ahora sabemos a quién nos enfrentamos. Pero no sabemos cómo reaccionará. Está claro que tú eres su objetivo, Evelyn, por lo que debemos protegerte. Este lugar es seguro pero las fuerzas oscuras siempre encuentran formas retorcidas de penetrar nuestros muros. Debemos estar alerta.

Cuando la reunión terminó, Evelyn comprendió que esto ya no era un juego, sino lo más parecido a una guerra que había experimentado nunca. Y ella sabía que las guerras sólo traían muerte y destrucción.

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