sábado, 7 de noviembre de 2015

Dos lápices, un relato XXX

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


La joven iba cruzando las calles que separaban los edificios mientras llamaba a cualquiera que pudiera oírla. Pero nadie contestaba... Entró en el hospital pero no había un alma. Las camas estaban vacías. Evelyn se estaba asustando. Su impresión fue a más cuando vio a un gran número de maniquíes a la salida del hospital. Maniquíes que antes no estaban. El miedo se estaba transformando en pavor. Se apresuró hacia la iglesia. Pero lo que encontró ahí fue peor. Un cortejo de maniquíes acudían al funeral de una pequeña maniquí. La muñeca estaba colocada sobre un ataúd. Se acercó a mirarla y su mirada de plástico se clavó en ella. Salió corriendo de la iglesia, y comenzó a gritar al comprobar que los maniquíes, aparentemente inanimados, cobraban vida y avanzaban hacia ella. Emergieron de todas partes y terminaron por rodearla. Evelyn ya no tenía escapatoria... Y ella también estaba ahí sonriendo con su lengua viperina.

...

- Querida hija, por fin nos volvemos a ver. ¿Qué pasa? ¿No te alegras de ver a tu madre?

2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Pues he descubierto tu blog gracias a esta sección, que la vi en A la sombra de los sauces y me entró curiosidad. Voy a empezar a leer los relatos ;)

    ¡besos!

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