sábado, 10 de octubre de 2015

Dos lápices, un relato XXII

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


Retornó el silencio. Parecía ser que tras su sorprendente e inexplicable aparición, el padre de Evelyn se había quedado sin habla... Con el tiempo sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad. Finalmente respondió:
- Temía que fuera una trampa de tu madre... Sabe perfectamente que eres mi debilidad y le divierte hacerme sufrir, ahora que me considera un traidor. Pero ahora no es momento de pararse a pensar en eso.
La joven estaba dividida: por un lado se sentía feliz de volver a ver a su padre, pero por otro lado no podía ignorar la llama violácea que revoloteaba sobre él. No era negra pero seguía sin ser clara. Decidió dejarse llevar por el cariño. Su padre retomó la palabra.
- Veréis. Este sótano es parte de una compleja red de túneles que llevan a muchas partes de la ciudad. Tu madre cree haberlos cerrado todos y así lo era hasta que hace poco descubrí esto. Dale la vuelta a ese tapiz tan horroroso de la esquina y presiona el azulejo.
Evelyn así lo hizo y se oyó un ruido sordo en la zona más oscura de la sala.

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