sábado, 3 de octubre de 2015

Dos lápices, un relato XX

¡Buenos días! Hoy os traigo la siguiente parte de este relato conjunto que escribo con A la sombra de los sauces. Espero que disfrutéis. ¡Feliz sábado!


La puerta se abrió y  la joven vio cómo Saúl y James eran lanzados por las escaleras abajo por su vigorosa madre. "Escorias de la luz... Ahora tendréis tiempo de hablar mientras decida qué hacer con vosotros" masculló, y cerrando la puerta volvió la oscuridad.

- ¿Estáis bien chicos? ¿Qué hacéis aquí? - inquirió Evelyn apurada.
- Sí, estamos bien... Sólo un poco magullados. Hemos vuelto porque se nos había olvidado decirte lo de la página 54. Tu madre nos agarró, y...- respondió Saúl.
- Un poco tarde ¿no creéis?- respondió frunciendo el ceño, algo inútil teniendo en cuenta que estaban a oscuras-. Ahora eso no importa. Tenemos que encontrar la manera de salir de aquí. No puedo creer que esto esté pasando - sollozaba. Una voz familiar brotó de la oscuridad.
- Princesa... No llores. ¿Cuántas veces te lo he dicho? Pero supongo que ni el más diestro de los alquimistas puede evitar que un sensible sauce llore.
Evelyn no podía creerlo...
- ¿Papá?

No hay comentarios:

Publicar un comentario