jueves, 26 de marzo de 2015

El peso del conocimiento

Ya hablé en la entrada anterior sobre el conocimiento pero hoy os traigo una forma diferente de verlo: la cuestión del peso. Con todo lo que hay por saber... tendrá que pesar mucho. Pues no lo sé. Pero eso me recuerda a algo que puede tener bastante peso, miles de personas cargan a diario y puede decirse que "lleva el conocimiento dentro": la mochila.

Cada vez que veo a un crío que no levanta un palmo del suelo aplastado por una mochila que pesa el doble que él, no puedo evitar preguntarme si tiene algún sentido masacrar sus pequeñas columnas vertebrales tan pronto. La verdad es que parecen esclavos egipcios cargando bloques de piedra para construir una pirámide... ¿Y todo para qué? Para introducir una cantidad enorme de materia inútil y caduca que no va a durar ni dos telediarios, en sus pequeñas cabecitas.

Alguno dirá que con los ordenadores está todo solucionado porque no se reventarán la espalda con tanto libro si lo tienen todo digitalizado. Pues sí, así dejarían de ser hormigas humanoides, llevando más peso del que pueden soportar; pero igualmente, el cerebro se sigue llenando de información "que no sirve para nada". ¿De qué le sirve a un niño que quiere ser "astronauta", "futbolista" o "artista" que se aprenda las preposiciones, sepa hacer raíces cuadradas o sepa formular compuestos químicos de lo más complejos?

Desde luego, no estoy criticando la cultura general, pero sí critico la importancia que ha cobrado en el sistema educativo; como si de un credo se tratase: "Creo en ti culturilla general que no me va a servir para nada y me voy a pasar horas muertas memorizando para que luego se me olvide a los pocos días". Algo así sería... Además, es curioso que las asignaturas que más "inservibles" le parecen a un niño, son las que menos le gustan, y también las que más le cuesta estudiar. En vez de torturar a miles de criaturas inocentes que aún tienen el cerebro intacto, ¿por qué no les enseñan a no perder la creatividad, a superarse a sí mismos (en lo que les gusta) y a ser diferentes a la media?

Siempre habrá cosas que todo el mundo debería saber pero eso no nos debería impedir centrarnos en cada niño, pues cada uno es un mundo lleno de sueños, deseos y gustos distintos. Deberíamos tener un sistema educativo que esté hecho para los alumnos, no para los examinadores.



domingo, 22 de marzo de 2015

"Ancora imparo" y el conocimiento insondable

"Ancora imparo" ("todavía aprendo"). Ésas fueron las palabras que profirió Miguel Ángel Buonarroti, el artista del Renacimiento por excelencia, a los 87 años de edad; cuando tenía a sus espaldas una trayectoria artística inconmensurable que incluía los frescos de la Capilla Sixtina, el David, la Basílica de San Pedro y las tumbas de los Médici entre otras muchas genialidades del Renacimiento. Incluso cultivó la literatura con una obra poética algo fecunda.

El abrumador Juicio Final
La Piedad, otra de sus obras insignia




















Sin embargo, volviendo a lo que nos ocupa, si un artista que dejó obnubilada y postrada a sus pies a toda Roma ante su devastador Juicio Final, no acepta que le echen flores porque todavía está aprendiendo ¿en qué lugar nos deja al resto del mundo? ¿A qué podemos aspirar como simples habitantes de un mundo que se niega a revelarnos sus infinitos secretos? ¿Por qué es el genio el que calla su sabiduría y el tonto el que pregona su ignorancia?

domingo, 15 de marzo de 2015

Elfen Lied (anime)

Título: Elfen Lied
Título original:  エルフェンリート (Erufen Rīto)
País: Japón
Director: Mamoru Kanbe
Estudio: Arms Corporation
Idioma: japonés, español, inglés.
Año: 2004
Episodios: 13 + 1 (OVA)
Accesible en: You Tube, entre otros, con subtítulos en español, en español o en inglés.
Género: Acción, Ciencia Ficción, Gore (muuuucho Gore), Tragedia.
No recomendado a "menores" y/o gente "sensible".

Sinopsis

La historia narra el conflicto entre el ser humano y los Diclonius (seres ficticios de apariencia humanoide con dos pequeños cuernos en la cabeza). Esta especie posee unas poderosas armas mentales  llamadas vectores (AKA manos invisibles y largas que cortan) con las que son capaces de cercenar a sus víctimas y también reproducirse, transmitiendo su "virus" a los humanos. Debido a ciertos conflictos y calamidades del pasado provocados por los primeros Diclonius,  el Gobierno decidió capturarlos y experimentar con ellos para averiguar su origen. Viendo que cada vez nacían más crías de Diclonius debido a la infección (éstos son llamados silpelit), decidieron asesinar a todos los bebés que nacieran con dos cuernos en su cabeza. Sólo unos pocos Diclonius quedaron confinados en los laboratorios para su investigación y otros dudosos propósitos.